Consejos para acertar con el piso de estudiantes que buscas

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Encontrar un buen piso de estudiantes no es nada fácil, y no sólo por los precios o la oferta existente, sino por las muchas cuestiones que hay tener en cuenta

 

Septiembre es el mes de la vuelta a las clases y, para muchos universitarios, el mes que marca la cuenta atrás para encontrar piso de estudiantes. Aquellos que no hayan podido dejar resuelta esta tarea al acabar el curso pasado, o simplemente sea su primer año, estarán apurando estos días su búsqueda de habitación. Así pues, aquí van algunas recomendaciones:

 

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No te conformes con cualquier cosa y a la vez no cometas locuras

Básicamente, con esto te queremos decir una cosa: no te vayas a los extremos. Salvo que tengas una urgencia alarmante, no te precipites al dar el sí a un piso si no te convence. Sigue buscando. Vas a vivir al menos un año en ese lugar y no quieres estar incómodo.

Valora si te compensa ese inmueble a ese precio o quizás sea mejor vivir más lejos del campus o del centro y pagar menos. O al revés. Dependerá de tu situación personal, pero debes estudiar todos los factores y no tener prisas. Por ello, no lo dejes para última hora.

 

Cíñete a tu presupuesto

Ligado a lo anterior, mantenerte dentro tu presupuesto resulta fundamental. Al igual que con las hipotecas o los alquileres tradicionales, no debes destinar más de un tercio de tus ingresos mensuales a pagar la vivienda.

 

Todos los canales de búsqueda son buenos

Internet, carteles en las farolas, inmobiliarias… el piso que buscas puede estar en cualquier parte. Obviamente, unas vías tienen más ventajas que otras pero no deseches ninguna. No tengas prejuicios. Las agencias pueden costarte dinero, pero también te asesorarán mejor y tendrás más seguridad legal a la hora de saber lo que firmas.

 

¿Dónde están tus preferencias?

Para encontrar el piso que quieres, primero debes preguntarte qué piso quieres. Es una obviedad, pero muchas veces los estudiantes se lanzan a la aventura sin tener muy claro qué buscan y eso hace que pierdan mucho tiempo. Establece tus preferencias y, una vez que las tengas, podrás concretar tu radio de acción, tanto de tipos de piso como de zona donde buscar.

 

Intenta buscar compañeros afines

Evidentemente, no es posible adivinar si te vas a llevar bien con tus compañeros de piso, pero sí puedes tomar decisiones que te ayuden en esa dirección. Muchas veces los universitarios terminan compartiendo techo con personas que ya trabajan –imagínate si tienen turno de noche, por ejemplo- y al llevar diferentes ritmos de vida la convivencia es menos compatible.

Aunque no es trascendental, si convives con estudiantes de tu propio campus o titulación también tendrás más posibilidades de congeniar.

 

Visita el piso sí o sí

También puede resultar una obviedad, pero se están dando muchos casos en las grandes ciudades en los que el mercado ha llegado a un punto en el que los inquilinos reservan sin ver el piso. Directamente dan la fianza con una transferencia tras hablar por teléfono y luego van a la vivienda. En Galicia el sector no está tan mal, así que no cometas locuras. Antes de dar ninguna fianza y de firmar cualquier documento, visita el inmueble y júzgalo. Puede que cambie la impresión que tenías inicialmente y prefieras desestimarlo.

Además, en los últimos tiempos en Galicia sí se han dado casos de estafas. Se trata de pisos que se anuncian en portales inmobiliarios nacionales, con un gran precio y un aspecto formidable. Los que están detrás de esos anuncios responden a los interesados con la excusa de que están en el extranjero y piden un adelanto antes de que un familiar o amigo acuda a enseñar el piso. Si te ocurre algo así, sospecha. E incluso ponlo en conocimiento de la policía.

Recuerda que Google te permite buscar por fotos. Introduce las imágenes de tu piso en el buscador y, si estás ante una estafa, verás que esas imágenes aparecen como pertenecientes a hoteles o pisos en alquiler en otros países.

 

Pregunta por todos los gastos del piso

¿El piso tiene gas o es todo eléctrico? ¿El consumo de agua va incluido en la comunidad? ¿Se paga el agua caliente aparte? ¿Hay conexión a internet? Los suministros de cada piso son un mundo. Depende de la instalación que tenga el edificio y de cómo se organice la comunidad de propietarios. Antes de tomar una decisión debes tener toda la información respecto a eso, ya que condicionará tus gastos mensuales. Súmalos a la renta del alquiler y echa cuentas.

Deja claro también quién paga los gastos de comunidad –suele ser el propietario- y cuáles son las normas del edificio, por si existe alguna prohibición respecto a la presencia de animales o la organización de fiestas y los ruidos.

 

Antes de entrar, analiza todo

Como sucede siempre con un alquiler, tanto el propietario como tú debéis dejar claro qué cosas quedan en el piso y cuáles no. Además, tendréis que certificar su estado. Si es necesario, haced fotografías porque al dejar la vivienda habrá que repasar cómo queda todo.

 

Define el reparto de gastos y reparaciones

Muchas veces surgen dudas sobre quién repara determinados desperfectos. Deja este punto bien claro en el contrato para que luego no haya disputas. Normalmente, el inquilino se hace cargo de los gastos del día a día –una bombilla que se funde- o de aquellos derivados del mal uso –un azulejo que se rompe por negligencia-. Mientras, el casero responde de los arreglos generales como puede ser la avería de un electrodoméstico.

 

Revisa todo antes de firmar

Lee y relee las cláusulas del contrato –no aceptes alquileres sin contrato- y pregunta las dudas que tengas. Pide también un comprobante firmado de los adelantos o fianzas que hayas desembolsado.

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