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Se acerca el 14 de febrero y, con él, muchos planes de pareja. En la víspera del Día de los Enamorados te proponemos cinco casas en las que pasarías un fin de semana romántico con tu pareja, alejados del mundanal ruido (pulsa sobre las imágenes para ver los inmuebles).

Completo chalet en las Rías Baixas
Jardín, piscina, chimenea en el comedor para preparar un asado o simplemente para calentarse… Esta casa situada en Baiona lo tiene todo para pasar unos días fantásticos. Incluso cuenta con un magnífico porche para desayunar o relajarse durante el día. Encima, con el mar cerca y una iluminación nocturna de lo más romántica.rias baixas
Un inmueble de ensueño en A Serra de Outes

La construcción de esta casa situada cerca de la ría de Muros-Noia quita el hipo. Destaca por encima de todo la mezcla de diseño moderno y piedra, que le da un aspecto rural. Cada estancia transmite intimidad. En el salón no falta la recurrente chimenea para pasar la noche junto a ella, tumbados en el sofá y, si aún hace falta, con una mantita. Con piscina exterior y zona de juegos, sobresale especialmente uno de sus baños.


Vivienda romántica en Teo
Una casa que en el muro de su salón tiene repetida decenas de veces la palabra “Amour” tiene que ser un buen lugar para pasar San Valentín. Ubicada muy cerca de Santiago de Compostela, esta vivienda está llena de luz y tiene una gran superficie. Se puede acceder al jardín y a la terraza desde todas las estancias de la planta baja. Su decoración cautivará a los más románticos.


Colorida casa en Ourense
Si por algo destaca esta propiedad de Ourense es por su color. En la casa o en el jardín, vayas por donde vayas, es imposible no sentirte atraído por los tonos de su decoración, que mezcla las gamas vivas con los muebles estilo retro. ¿Y qué decir de esa cama en mitad de la finca para admirar las vistas? Cuestión de dejarse llevar…
Enorme mansión en la comarca de Santiago
En contraste total con la vivienda anterior, esta mansión con 650 metros cuadrados de superficie total destaca por su sobriedad pero también por su ambiente íntimo. Además, posee un terreno amplísimo por el que daría gusto perderse. A 8 kilómetros de la capital de Galicia, permite aislarse de la rutina teniendo muy cerca el siempre atractivo casco histórico compostelano. Si hay que hacer una salida para cenar, el impresionante vestidor que hay junto al dormitorio principal será de gran ayuda.